nos presentamos

Cuando un niño puede relacionar lo que aprende con sus propias experiencias, su interés vital se despierta, su memoria se activa, y lo aprendido se vuelve suyo
— Rudolf Steiner
Jugando con la tierra

Proporcionamos un ambiente cálido, seguro y acogedor que se conforma como un segundo hogar para los pequeños. En nuestro espacio, les animamos a desarrollar sus habilidades naturales de manera orgánica, respetando sus ritmos y estilos de aprendizaje. Creemos que el aprendizaje es un proceso innato y natural en el desarrollo del niño y sabemos que es factible desarrollarlo enfatizando el aspecto emocional y lúdico por encima de la habitual intelectualización precoz.

En lugar de introducir precipitadamente las materias académicas, nuestros niños y niñas viven un proceso de autodescubrimiento en un entorno de respeto, confianza y reverencia. En esta primera etapa de la vida, les ayudamos a controlar, conocer y dominar su cuerpo físico para que crezcan de manera más sólida y para que más adelante puedan desarrollar un mejor intelecto. Las futuras capacidades intelectuales se verán favorecidas por un buen desarrollo motor.

Tenemos claro que el juego es el elemento pedagógico esencial del niño y que sus capacidades se estimulan a través de la canción, la música, el movimiento, el cuento… Entendemos el juego como una propiedad inherente al ser humano y el elemento pedagógico por excelencia en el desarrollo infantil. Además, somos conscientes de que la relación con la naturaleza desde una perspectiva vivencial, manipulativa y experimental favorecerá el desarrollo integral del niño. De esta manera, nuestra labor consiste en proporcionarles el espacio y las condiciones necesarias para desarrollarse, de forma que los niños y niñas se mueven entre los juegos, actividades y materiales naturales de participación libre y activa y los límites impuestos con cariño y respeto.

Mientras todo esto sucede, las familias y educadores nos coordinamos y colaboramos para gestionar, enriquecer y hacer posible este proyecto que cultivamos con tanto cariño. Tenemos la firme convicción de que la relación entre las familias y el colectivo docente, junto con los niños, será la herramienta que marcará la diferencia en nuestro proyecto.

Deseamos un futuro mejor para nuestros niños y niñas, pero sobre todo, que sean felices

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NUESTROS OBJETIVOS

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Las sólidas raíces de la Pedagogía Waldorf han contribuido a que el número de niños que acuden cada día a nuestra escuela haya crecido rápidamente. Nuestro proyecto crece año tras año desde su fundación, y seguimos prosperando como espacio de desarrollo y difusión de la pedagogía Waldorf. Mano a mano, familias y maestras trabajan para hacer fluir la estructura y para seguir caminando activamente hacia una educación y una relación con nuestros hijos más consciente.

Sin embargo, nuestro espacio no se circunscribe solo a los muros de nuestra escuela, sino que también tratamos de ejercer una actividad de difusión para informar y hacer partícipe de nuestro proyecto al mayor número de personas posible. Nos situamos dentro de nuestra comunidad como una alternativa profunda a la educación tradicional más generalizada, por lo que nos sentimos responsables de abrir un debate social en nuestro entorno sobre un tema tan complejo como es la educación.

Además, la tan extendida pedagogía Waldorf nos confiere la confianza necesaria para desarrollar esta labor partiendo de ideas pedagógicas bien asentadas. Confiamos en que el trabajo pedagógico y comunitario que desarrollamos ahora favorecerá que en el futuro nuestros niños y niñas crezcan libres, sean flexibles, tengan iniciativa y crean en sí mismos; cualidades especialmente valiosas en nuestra sociedad de tan rápidos cambios.

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NUESTRAS MAESTRAS

 
Ingrid
 

Mi nombre es Ingrid. Fui alumna Waldorf de la primera promoción de la Escuela Libre Micael de Las Rozas, Madrid, y soy hija de maestra Waldorf. Vine a vivir a Ávila en el 2016, y al cabo de unos meses recibí la noticia de que un grupo de padres estaban queriendo crear una proyecto Waldorf en esta ciudad.

Habiendo recibido la formación en Pedagogía Waldorf para Infantil, me uní a ellos primero como practicante y después como maestra de grupo, con ilusión de que algo así funcionase en Ávila y con la esperanza de que muchos niños y niñas en el futuro puedan disfrutar de este tipo de educación, que es, a mi parecer, la educación que formará a seres humanos libres.

Actualmente estoy realizando un curso sobre pedagogía de apoyo para niños con dificultades de aprendizaje en Vitoria.

 
Aldara
 

Mi nombre es Aldara. Nací en Sevilla. Soy maestra de Infantil.

La primera vez que escuché hablar de la Pedagogía Waldorf fue en una de las asignaturas que cursé a lo largo de la carrera. Pero no fue hasta terminar mis estudios como maestra cuando cursé un posgrado en Pedagogía Infantil Waldorf en Madrid que me proporcionó una visión de la educación que distaba mucho de la que había aprendido durante la carrera. Siempre digo que ese curso fue mágico y que me llevó a plantearme tres interrogantes que, como maestra, considero fundamentales: “qué es un niño”, “qué necesita un niño” y “qué puedo hacer yo como maestra”.

Confío plenamente en una educación que respete el juego libre como trabajo de la primera infancia, donde se cultive la simplicidad, donde no existan las prisas, donde la naturaleza forme parte del día a día del niño y, en definitiva, que respete el desarrollo del niño como ser humano.

A día de hoy sigo profundizando en la Pedagogía Waldorf a través de una formación de tres años que se ofrece en Madrid, además de mi autoeducación como maestra.

Estoy muy ilusionada, y convencida de que va a ser muy bonito compartir este año con los niños y niñas, con mi compañera Ingrid y con las familias que forman parte de este proyecto.